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Actualidad, Control biológico

El establecimiento de setos perimetrales en el entorno del invernadero aumenta la complejidad del ecosistema y ofrece dos tipos de funciones: Por una parte, aumenta la biodiversidad y favorece el control biológico por conservación ya que provee de recursos  como pueden ser el alimento y refugio a la fauna auxiliar. Por otro lado, contribuye al mantenimiento y a la restauración del paisaje.

A la hora de diseñar un seto se tendrán en cuenta las características climáticas y edáficas de la zona que se va a revegetar así como otras características como la tolerancia que puedan tener las especies a la exposición solar y la disponibilidad de espacio.

Se podrán colocar los setos en los bordes de caminos o bandas entre invernaderos de tal manera que el diseño se podría adaptar perfectamente a las condiciones de cada zona y a la disponibilidad de espacio.

Para el diseño de los setos se utilizarán distintas especies vegetales, un mínimo de cinco especies, y siempre serán autóctonas totalmente adaptadas a las características del entorno. Estas especies serán obtenidas de viveros, de tal manera que en ningún caso puedan suponer un reservorio de virus contra cultivos hortícolas También se tendrá en cuenta que las especies tengan una floración escalonada y se mantengan en flor durante la mayor parte del año para así poder proveer a los auxiliares de recursos como néctar y polen la mayoría del tiempo.

 

Recomendaciones

Algunas recomendaciones a la hora de implantar setos sería darle riegos de apoyo durante la instalación y el mantenimiento, para poder asegurar la conservación del seto. También se deberán realizar escardas manuales para así evitar competencia con otras especies vegetales.

Si están interesados en la instalación de setos en el entorno de su invernadero póngase en contacto con su Organización de Productores y desde el Servicio de Agroecología de APROA se encargarán de gestionarlo.