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Control biológico, I+D+i

Por: Jan van der Blom y Eduardo Crisol Martínez (Dpto. Técnicas de Producción, COEXPHAL)

Los insecticidas pueden ser necesarios para controlar plagas, pero su uso puede acarrear consecuencias negativas para el crecimiento de las plantas y para la cosecha. Los tratamientos tienen “un coste escondido”, que pocos agricultores tienen en cuenta cuando deciden usarlos.

Medición de la fotosíntesis en una planta de pimiento, durante el estudio.

Hace 20 años, se obtuvieron los resultados de los primeros cultivos de pimiento con un control biológico eficaz. No solo se observaba un excelente control de las plagas claves, sino que además se notaba que las plantas eran más productivas, llegando a mejores cosechas que en invernaderos con un control químico intensivo.

Estas observaciones originaron una investigación para entender el posible efecto de los plaguicidas sobre la fotosíntesis del pimiento. El trabajo fue realizado entre 2002 y 2004 en el IFAPA, en un proyecto en que participaban la UAL y la empresa Koppert Sistemas Biológicos. Recientemente, se ha publicado un artículo científico sobre este trabajo, escrito por Miguel Giménez (UAL e IFAPA), Jan van der Blom (COEXPHAL), Tomás Cabello (UAL), Pilar Lorenzo (IFAPA), y Eduardo Crisol (COEXPHAL).

Reducción de fotosíntesis

En una cámara de cultivo, se midió la fotosíntesis de plantas aisladas, antes y después de realizar un tratamiento con un solo producto fitosanitario, a la dosis recomendada. Se compararon los resultados con plantas tratadas solo con agua. En total, fueron investigados 22 plaguicidas, 20 insecticidas y 2 fungicidas. Nueve de estos plaguicidas redujeron la actividad fotosintética de las plantas significativamente.

En la mayoría de los casos, se trataba de una disminución transitoria en la fotosíntesis que se recuperaba después de un día. No obstante, cinco productos causaron una reducción mucho más duradera de la fotosíntesis, hasta más de 5 días después de la aplicación. En el caso más extremo, la fotosíntesis bajaba más de la mitad.

Plantas de pimiento donde se observan restos de un tratamiento en las hojas.

Otros efectos negativos indirectos

Según los investigadores, “posiblemente, los resultados del estudio reflejan parte de los efectos negativos que los insecticidas pueden producir. Los ensayos se realizaron con cada producto de forma individual, y no con mezclas de diferentes productos, como se suelen utilizar habitualmente”. Además, señalan que “es posible que haya efectos acumulativos cuando se repiten tratamientos con cierta frecuencia”. Tampoco se han podido estudiar los efectos indirectos de tratamientos repetidos, como las deformaciones o el rizado de las hojas más viejas.

Retomar la investigación

Cuando se realizó el estudio, el control de plagas todavía se basaba en el uso intensivo de insecticidas químicos. A raíz de la implementación masiva del control biológico, se produjo una disminución drástica del uso de plaguicidas. Algunos de los productos comerciales investigados ya no están en el mercado, otros sí. No obstante, se siguen aplicando productos fitosanitarios en la mayoría de las fincas. Por ello, los autores instan a que se retome la investigación de dichos efectos, incluso como requisito habitual en el proceso de registro de productos fitosanitarios. “Es una gran ayuda para agricultores y técnicos cuando tienen que elegir alternativas entre productos o estrategias para el control de plagas.”

Coste escondido

Los investigadores concluyen que la mejor forma de evitar los posibles efectos adversos de los productos fitosanitarios es reducir su uso al mínimo, basando el control de plagas en métodos alternativos, como el control biológico. Jan van der Blom considera que “agricultores y técnicos tienen que ser conscientes de que los tratamientos tienen un coste por limitar el crecimiento de las plantas. Incluso, en algunos casos, te puede ser más rentable tolerar una plaga, y perder una pequeña parte de tu producción por ella, que perder producción por tratamientos repetidos”.  Por su parte, Eduardo Crisol opina que “el único camino sostenible hacia el control de plagas nos lo ofrecen los métodos basados en fomentar la biodiversidad funcional, como el control biológico “.

 

El artículo está publicado en la revista científica internacional ‘INSECTS’ y está disponible a través de:  https://www.mdpi.com/2075-4450/11/2/69/pdf