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Actualidad, Control biológico

Luis Planas jornada agricultura y cambio climaticoEl ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha intervenido hoy en la jornada “El sector agrario frente al reto medioambiental y climático”, organizada conjuntamente por su departamento y el Ministerio para la Transición Ecológica, y donde ha subrayado que la agricultura y el sector forestal pueden contribuir eficazmente a la mitigación del cambio climático, por su capacidad de almacenar carbono y constituirse como sumideros, tanto en los suelos como en forma de biomasa.

El ministro ha marcado tres de los nueve objetivos planteados para la nueva PAC 2021-2027, todos ellos de carácter medioambiental: contribuir a la atenuación del cambio climático y a la adaptación a sus efectos, promover el desarrollo sostenible y la gestión eficiente de los recursos naturales, y promover la protección de la biodiversidad.

Cultivos de invernadero, ya cumple esos tres objetivos

Tal y como apunta el último estudio de Hortiespaña, las 30.456 hectáreas bajo plástico de Almería representan un 3,4% del total del territorio provincial, que a su vez alberga más de 400.000 hectáreas de terreno protegido (un 49,79% del total).  Esas 30.000 hectáreas son un claro ejemplo de sostenibilidad y cumplen sobradamente con los tres objetivos de la futura PAC referidos por el ministro.

Abejorros polinizadores en invernaderoEn primer lugar, contribuyen a la mitigación del cambio climático. Está ha comprobado que los invernaderos han ayudado a recudir la temperatura media anual en -0,25ºC y cada hectárea invernada es capaz de absorber la producción diaria de CO2 de 8 coches.

Segundo: promueven el desarrollo sostenible y gestiona eficazmente los recursos. Al reducido porcentaje de superficie se suma su huella hídrica, 20 veces menor que en el resto de España. A lo que se añade la tipología del invernadero almeriense ya que el 96% de la energía consumida es de origen solar, a diferencia de invernaderos de otras zonas que se ven obligadas a consumir energías de origen fósil.

Y por último, promover la protección de la biodiversidad. Hace ya más de diez años que el control biológico ha sido asumido por el 80 por ciento de la superficie invernada. Hoy, más de 25.000 hectáreas lo emplean y en cultivos como el pimiento alcanza ya el 99%.